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Romero

(por Pedro Sánchez)

 

Rosmarinus officinalis, el romero, es una especie del género Rosmarinus cuyo hábitat natural es la región mediterránea sur de Europa, norte de África. Incluso se encuentra también en Asia Menor y Suramérica. En España se halla en la mayor parte de Cataluña, hasta los Pirineos en Aragón y Navarra, Castilla-La Mancha, Castilla y León, La Rioja, Madrid, Murcia, Extremadura, en las zonas montañosas de la Comunidad Valenciana, Andalucía e islas Baleares. Es muy poco frecuente en puntos del norte o noroeste de la península. Si aparece suele estar asociado con colmenares, caso del Valle del Rudrón (Burgos).

 

Se cría en todo tipo de suelos, preferiblemente los áridos, secos y algo arenosos y permeables, adaptándose muy bien a los suelos pobres y de componente básico, esto es calcáreo. Crece en zonas litorales y de montaña baja (laderas y collados), desde la costa hasta 1.500 m. A más altura, da menor rendimiento en la producción de aceite esencial. Forma parte de los matorrales que se desarrollan en los sitios secos y soleados en las zonas de encinar, zonas degradadas por la tala o quema y laderas pedregosas y erosionadas. Suele ser una planta precursora en zonas deforestadas, su extensión actual es mayor debido al retroceso de los bosques mediterráneos. Florece dos veces al año, en primavera y en otoño.

 

Es de uso frecuente en jardines.El romero es un arbusto leñoso de hojas perennes muy ramificado, puede llegar a medir 2 metros de altura. Lo encontramos de color verde todo el año, con tallos jóvenes borrosos (aunque la borra se pierde al crecer) y tallos añosos de color rojizo y con la corteza resquebrajada. Su madera es dura y parte con facilidad, crece de formas caprichosas con gran cantidad de madera muerta entrecruzada con las venas vivas.

 

Las hojas, pequeñas y muy abundantes, presentan forma linear. Son opuestas, sésiles, enteras, con los bordes hacia abajo y de un color verde oscuro, mientras que por el envés presentan un color blanquecino y están cubiertas de vellosidad. En la zona de unión de la hoja con el tallo nacen los ramilletes floríferos.

Las flores son de unos 5 mm de largo. Tienen la corola bilabiada de una sola pieza. El color es azul violeta pálido, rosa o blanco, con cáliz verde o algo rojizo, también bilabiado y acampanado. Son flores axilares, muy aromáticas y melíferas (contienen miel), se localizan en la cima de las ramas, tienen dos estambres encorvados soldados a la corola y con un pequeño diente.

El fruto, encerrado en el fondo del cáliz, está formado por cuatro pequeñas nuececitas trasovadas, en tetraquenio, de color parduzco.

 

Aplicaciones terapéuticas y farmacológicas.

Del romero se utilizan sobre todo las hojas y a veces, las flores. Es una planta rica en principios activos.
Con el aceite esencial que se extrae directamente de las hojas, se prepara alcohol de romero, que se utiliza para prevenir las úlceras. También se emplea para tratar dolores reumáticos y lumbalgias.
También en forma de té. El sabor no es muy agradable al paladar por ser una hierba amarga. Se utiliza en fricciones como estimulante del cuero cabelludo (alopecia).
La infusión de hojas de romero alivia la tos y es buena para el hígado y para atajar los espasmos intestinales. Debe tomarse antes o después de las comidas.
El humo de romero sirve como tratamiento para el asma.
El alcanfor de romero tiene efecto hipertensor (sube la tensión) y tonifica la circulación sanguínea.
Por sus propiedades antisépticas, se puede aplicar por decocción sobre llagas y heridas como cicatrizante.
También posee una ligera cualidad emenagoga.

Además es una excelente planta de interior debido al agradable aroma que desprende.

 

CULTIVO COMO BONSAI

 

RECUPERACIÓN

 

La gran ventaja de esta especie es la facilidad de obtención de la misma en la naturaleza debido a su gran abundancia, teniendo una calidad de combinación entre las venas vivas y muertas que compite con los juníperos.

Para la obtención del mismo el método más rápido es la extracción de la naturaleza, con la autorización previa del propietario de la finca.

 

Los romeros se recuperan en primavera antes de brotar, en verano desde mediados de Julio a mediados de Agosto que es cuando paran actividad por el calor y a finales de Octubre o mediados de Noviembre antes de las primeras heladas y resgauardandolo en un invernadero frío durante el invierno.

Se extrae con buen cepellón de raíces y tierra adosada a las mismas, se planta en la mezcla adecuada y se protege de las heladas y del viento hasta que brote y se trata con vitamina B1 y aminoácidos.

Para asegurar el éxito se saca tras la floración o bien se eliminan todas las flores, estas inhiben el desarrollo de las raíces. Pasado un año se trasplanta siguiendo el mismo proceso pero lavando totalmente el cepellón con agua a presión.

En cuanto brote con fuerza se comienza a pinzar y formar, y obtendréis un bonito bonsái en menos de tres años.

 

 

RIEGO

 

Al ser una planta natural en zonas mediterráneas y semidesérticas, tendemos a pensar que no necesita gran cantidad de agua, equivoco común pero peligroso para nuestros bonsái. El romero en la naturaleza genera raíces de gran longitud en busca de agua, esto dentro del espacio reducido de una maceta no es posible. Además es una especie que no tiene una gran capacidad de acumulación de agua en su interior, por ello una ligera falta de la misma puede ser mortal, en cuanto la capa superior de tierra esté ligeramente seca se deberá regar. Recomendable vigilar la posible falta de agua, si las hojas pierden su posición normal y se descuelgan puede ser tarde, ya que a diferencia de otras especies, es difícil que con un riego posterior se recupere.

 

ALAMBRADO

 

Se puede alambrar, recomendando hacerlo durante la estación de crecimiento que es cuando las ramas son más flexibles. Es recomendable usar tensores y bajar las ramas en varias veces.

 

ABONADO

 

Tiene un crecimiento vigoroso durante gran parte del año, floreciendo varias veces si está bien alimentado.

Se debe abonar de forma generosa desde Marzo hasta mediados de Noviembre.

 

TRANSPLANTE

 

El trasplante se debe realizar anualmente excepto en bonsái muy viejos, si no se trasplanta anualmente el substrato se satura de raíces, en este caso las hojas amarillean y se debilita la planta.

Substrato. Es recomendable el uso de uno drenante, compuesto de akadama, arena volcánica o similar y un pequeño porcentaje de gránulos de calcio, con el que se alimenta a las gallinas ponedoras.

 

(Ejemplar de mi colección)

 

GALERÍAS
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