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Arce Palmado

( Por  Jesús Usán )
 
 
DESCRIPCION
 
Pertenece a la familia de las aceraceas siendo un árbol planifolio originario de Japón y Corea, vive en las regiones templadas y frías. Son árboles caducifolios, su hoja es palmeada  de ahí su nombre palmatum, algunos árboles tienen hasta 15 foliolos, pero lo normal  es que tenga 5 o 7 y los japoneses suelen llamar a sus hojas "momiji" que traducido seria "mano de niño."
Es un pequeño árbol deciduo alcanzando alturas de 6–10 m, raramente 16 m, con frecuencia creciendo como plantas accesorias en bosques sombreados. Puede tener múltiples troncos cerrando el suelo. En hábito de crecimiento, toma formas de pirámide (especialmente cuando joven) o de domo, cuando maduro. Las hojas de 4-12 cm. de largo y ancho, palmadas lobuladas con 5-7-9 lóbulos agudos punteados; de colores purpúreos rojizos tornándose rojo brillantes en otoño. Muy decorativas por sus hojas rojo púrpura transparentes en primavera, más tenues en verano, volviéndose rojo violáceas en otoño. Las flores están en pequeñas cimas, las flores individuales con 5-sépalos rojos o púrpuras y 5-pétalos blancuzcos. Fruto: par de samaras aladas, cada una de 2-3 cm. de largo con semillas de 6-8 mm. Sus semillas y de similares especies requieren estratificarse para germinación.
En la naturaleza, Acer palmatum despliega considerable variación genética. Aún, con siembras del mismo árbol paterno puede muestra diferencias en aspectos como tamaño y forma de hoja, y color.
 
 
COMO BONSÁI
 
Se cultivan diferentes clases de arces, siendo las más apreciadas las de hojas reducidas y de llamativa coloración estacional. Entre las variedades más usuales encontraremos deshohjoh, seigen, atropurpureum, tubrum, aureum, etc.
 
En Japón  tanto el  arce palmado como el arce buergerianum  ocupan un lugar importante como bonsái, junto a estos igualmente el pino de cinco agujas y el pino tumbergii.
 
Cultivado en maceta es un árbol fuerte que de aclimata con facilidad si seguimos unas sencillas pautas
 
MI PRIMER CONTACTO
 
Voy a explicar mi experiencia sobre el  cultivo del arce palmado japonés en esta zona de Aragón. En el valle del Ebro el clima es seco y con frecuentes días de viento fuerte, durante el verano las noches son muy cálidas con escasa humedad ambiental. Todo ello resulta un problema a la hora de cultivar esta especie que requiere clima suave y húmedo.
 
Compré mi primer arce  hace 15 años, durante este tiempo a ese arce se le ha echo de todo respondiendo de forma positiva a todas ellas. Poda drástica, alambrado en ramas gruesas, cultivo en caja de madera para engordar el tronco, desfoliados.
  
CULTIVO
 
Debe cultivarse expuesto al sol de mañana, exceptuando el verano cuando se coloca en una ubicación a resguardo de la irradiación directa. Protegerlo del viento seco es muy recomendable debido a la fragilidad de las hojas, además se acelera la deshidratación de las mismas pudiendo llegar a quemarse.
 
En otoño es recomendable que esté ubicado en una zona donde la diferencia térmica entre el día y la noche sea notable, sol de día y sin proteger de noche, con ello lograremos unos tonos otoñales de gran belleza.
 
En invierno es recomendable proteger los árboles con fina ramificación de heladas intensas, el hielo puede hacer perder el trabajo de años.
 
REPRODUCCIÓN
 
1-SEMILLA  
 
Las semillas se han de recoger al final del otoño y estratificarse. Para ello primero debemos sumergirlas en agua caliente a unos 45º en un contenedor cerrado y dejar que el agua se enfríe, las dejaremos ahí 1 o 2 días. Transcurrido ese tiempo, las sacamos del agua espolvoreando con fungicida y las colocamos en turba o arena  humedecida, lo metemos en una bolsa de plástico cerrada y lo colocamos en una nevera con una temperatura entre 1º y 7º. Las plantaremos a finales de febrero principios de marzo justo cuando los arces comienzan a mover la savia y a engordar sus yemas, se supone que si hay bajada de temperaturas o alguna helada tardía resguardaremos las semillas plantadas o las plántulas si ya han nacido, las plantaremos en macetas planas y no muy profundas lo ideal es igual de profunda que su diámetro, con una mezcla fina de turba y arena al partes iguales y vigilar el riego y no pecar ni en exceso ni defecto.
 
 
2-ESQUEJE
 
La reproducción por esquejado es recomendable, con ella lograremos obtener árboles con las mismas características genéticas que el árbol madre.
 
Los esquejes se realizan cuando las yemas de las ramas están al borde de las brotación en primavera, también se realizan en verano cuando las ramas nuevas han lignificado.
 
El esqueje se realiza cortando ramas de diez a quince centímetros de longitud, se eliminan todas las hojas excepto las del extremo superior. La zona a introducir en la tierra se debe cortar en bisel, mojar e impregnar en hormonas de enraizado. Se realiza un agujero en el substrato con un palillo y se introduce el esqueje en un tercio de su longitud. Se debe regar cuando la superficie comience a secarse, no debemos dejar que se llegue a secar. Se colocan en un invernadero frío o se cubren con plástico para mantener la humedad. Se conocerá el éxito de los esquejes si estos desarrollan más de dos hojas en los brotes nuevos. Se comienzan a abonar con aplicaciones vía foliar al mes de la brotación. El substrato recomendables es akadama de un calibre de dos a cuatro milímetros.
 
3-ACODO
 
El acodo es el sistema más rápido de obtener troncos de grueso calibre, en bonsái grandes en los que se quiere reducir su altura se pueden sacar de la copa o alguna rama que queramos eliminar, podemos aprovechar esta técnica para conseguir varios árboles.
 
El método adecuado es colocando un alambre de cobre ajustado a la zona a acodar, se puede cubrir esta zona con cinta negra, con ello aceleramos la producción de auxinas en la zona. Todo esto se debe realizar antes de la brotación primaveral, al llegar principios de Mayo retiramos el alambre y realizamos un corte con forma de anillo, el grosor del anillo debe ser vez y media el diámetro de la zona a acodar, debemos eliminar completamente la capa de cambium para garantizar el corte de flujo en la sabia. Para finalizar se aplican hormonas enraizantes junto con musgo de fibra larga o akadama, envolver en plástico o usar una maceta cortada y regar abundantemente. El árbol acodado debe girarse de forma periódica, aplicarle abono y L-aminoácidos vía foliar. Dependiendo del tipo de arce se podrá separar el trozo acodado a finales de verano o ya en invierno.
 
4-VIVERO
 
Personalmente la considero como la mejor y mas rápida manera de conseguir un buen material, y no gastando mucho dinero. Lo mejor es ir a un vivero especializado en bonsái entre febrero y marzo cuando llegar las importaciones de bonsáis, así encontraremos cientos de estos arbolitos que ya se han encargado los Japoneses de cultivarlos, dándoles su primer modelado. Podremos elegir entre cientos de bonsái de diferentes tamaños y precios. Elegiremos el estilo que nos guste, a mí personalmente en un arce me decanto por un "moyogii" o el vertical informal. Tenemos que buscarle un frente y las ramas que sean lo mas horizontales posible, que estén bien distribuidas, que salga una primera rama a la altura adecuada, ya que si nos vamos a gastar algún dinero no podemos tirar todo y volver a reconstruir. Habrá ramas que tendremos que eliminar, el cultivador japonés se a encargado de hacer un modelado primario pero de ahí tenemos que partir nosotros y rediseñarlo eliminando las ramas que nos sobren o incluso injertando alguna donde queramos cubrir algún espacio.
 
 
TRANSPLANTE
 
El transplante debe realizarse cada dos años o tres años en los ejemplares jóvenes, siempre que lo determine el crecimiento de las raíces. En árboles en engrosamiento y formación de la estructura básica se realizará un trabajo más drástico en las raíces, no así en los ya formados.
 
Una vez fuera el cepellón, se peinan las raíces, cortando las que crecen hacia abajo o pivotantes. El método más efectivo a la hora de trabajar el cepellón es lavarlo con una manguera, con ello eliminamos la totalidad del substrato y podemos apreciar mejor las zonas donde debemos equilibrar el vigor del mismo. Eliminaremos un treinta o un cuarenta por cien del total de raíces, cortando más las raíces gruesas y menos las finas, con ello buscamos equilibrar el nebari del árbol. En el caso de árboles en formación podemos eliminar un mayor porcentaje del total, recordando siempre que una poda drástica producirá un crecimiento desmesurado de los nuevos brotes. Una elevada eliminación de ramas debe ser equilibrada con un intenso corte de raíces.
 
SUBSTRATOS
 
La experiencia adquirida durante estos años me ha llevado a emplear akadama en un porcentaje del cien por cien, la empleo tanto en proceso de engrosamiento como en árboles establecidos en maceta. Usé en su momento arena combinada con turba e incluso akadama, greda volcánica y tierra comercial para bonsái en proporciones iguales. Todas estas pruebas solo demostraron una mayor retención de agua, sus contra indicaciones fueron falta de engrosamiento, debilidad del árbol y hojas quemadas.
 
PODA
 
La poda de estructura y formación se realiza en invierno, realizando cortes limpios ya justados para evitar feas cicatrices. Debemos aplicar pasta selladora siempre, esta pude ser líquida o sólida. Debemos eliminar las ramas que crecen hacia arriba y hacia abajo, eliminaremos también los nacimientos triples para evitar engrosamientos indeseados. A base de poda iremos creando una estructura lo más natural posible, para ello debemos evitar las ramas cruzadas y paralelas, buscaremos sobre todo la alternancia en el crecimiento de ramas y sub-ramas.
En época de crecimiento evitaremos la poda de ramas de grandes dimensiones, si la realizamos podemos tener problemas con la retirada de sabia.
 
Hay que distinguir entre un árbol ya formado y uno que queramos formar. Si lo estamos formando, dejaremos crecer las ramas inferiores cortándose a la longitud deseada cuando alcancen el grosor deseado. En el caso de engrosar el tronco dejaremos crecer ápices de sacrificio que serán substituidos en otra fase posterior de la formación.
 
 
PINZADO
 
Esta técnica es básica para lograr tener un bonsái de arce palmado, se aplica en árboles que tienen la estructura básica construida y con ella, año tras año lograremos una fina y natural ramificación del ejemplar.
 
Las yemas de los arces salen paralelas, una enfrente de la otra y seleccionamos la dirección de la rama seleccionado una yema y siempre en forma horizontal nunca ni arriba ni debajo, ramas de forma alterna.
 
"Metsumi" se le llama al momento adecuado para quitar el brote de la punta justo antes de que este se abra. Con unas pinzas pequeñas separamos las dos primeras hojas del brote, cortamos el tallo que está inmediatamente después, realizándolo en el preciso instante de la apertura del brote que no de las hojas. El resultado de la aplicación de esta técnica no llevará a tener un árbol con entrenudos cortos, equilibrado en su brotación y con aspecto natural.
 
 
En caso de ramas interiores o de las inferiores actuamos con la misma manera aunque dejando dos pares de hojas.
 
DESFOLIADO
 
El desfoliado se aplica en los arces palmados con prudencia, nunca aplicar en árboles débiles o enfermos.
 
Depende de la variedad de arce se puede aplicar la total o parcial. En caso de la aplicada en la totalidad de las hojas, lo que se busca es acelerar la formación de ramas finas y la reducción de las hojas. En la mayoría de los caso se aplica la parcial, eliminando las hojas de mayor tamaño en extremo de las ramas y zonas fuertes del árbol, con ello se pretende equilibrar el vigor del ejemplar.
 
Los meses adecuados para el desfoliado son Mayo y Junio, durante estos meses los árboles están en su apogeo anual.
 
El riego después del desfoliado se reducirá ajustándolo a las necesidades del bonsái, al no tener hojas su absorción de agua se reduce considerablemente.
 
RIEGO
 
Los arces palmados son árboles de zonas frescas y húmedas, su sensibilidad a la falta de agua es mayor que en otros caducos. Debemos regar siempre que veamos la superficie del substrato esté ligeramente seca, si se cultiva en akadama no debemos temer por la salud de las raíces por exceso de riego.
 
 Durante el riego debemos mojar las hojas solo cuando estas estén maduras, el arce agradece la humedad ambiental elevada. Debemos regar en dos o tres pasadas, con ello nos garantizamos la penetración completa del agua en todo el pan de raíces. Cuando un árbol lleva más de un año o dos en la misma maceta, debemos calzar el lateral de la misma con una estrecha tablilla, con ello nos aseguramos de que el agua penetra por debajo del tronco, esto es fundamental cuando el nebari es de grandes proporciones.
 
En invierno no debemos descuidar el riego, es mejor regar de más que de menos. Una posible causa de la falta de vigor, perdida de ramas e incluso la no brotación en primavera se debe al descuido en esta estación.
 
SITUACION
 
En un árbol como este tenemos que crear unas características ambientales similares a las de su hábitat natural, para ello lo debemos situar en una zona donde reciba luz abundante. La exposición debe ser al sol matinal, evitaremos la insolación directa del medio día y de la tarde.
 
Las especies caducifolias de montaña no toleran bien el viento fuerte y seco, por ello debemos resguardar nuestros arces del cierzo característico de nuestra zona. En época de actividad las hojas y brotes son destrozados, llegando a arruinar la totalidad del follaje. En invierno el viento con temperaturas bajo cero puede perjudicar a las raíces, esto repercute en las ramas llegando a secar alguna de ellas.
 
En verano debemos situar los árboles sobre bandejas con arena gruesa y agua, esto les ayudará a mantener las hojas frescas y sanas. También es recomendable el uso de malla para sombreo, reducirá la temperatura en varios grados.
 
En otoño para mejorar el color de las hojas, se ha de situar el árbol en un lugar con elevada diferencia térmica entre el día y la noche. Situarlo a pleno sol en un lugar protegido del viento, con ello conseguiremos una mayor variación de temperaturas.
 
 
En invierno debemos proteger los árboles de temperaturas inferiores a los tres grados bajo cero, en caso de viento fuerte proceder del mismo modo. Los árboles caducos se pueden ubicar en habitaciones sin luz, controlando que la temperatura sea baja y sin ningún tipo de calefacción. En caso de disponer de invernadero frío situarlos en su interior, debemos abrir el invernadero los días soleados con la intención de evitar la subida excesiva de la temperatura del mismo. 
 
ABONADO
 
En el caso del abono se ha de tener en cuenta el estado de formación del árbol, en estado de engrosamiento se abonará en mayor cantidad, usando abonos muy ricos en nitrógeno. En árboles con una ramificación fina debemos aplicar el abono con mesura, procurando que no falten tanto macro-nutrientes como los micro-nutrientes.
 
Abono sólido. En este tipo de abono debemos usar de origen orgánico ya fermentado. No usar nunca abono de origen mineral. El abono se sitúa sobre el substrato, al regar el árbol se disuelve una pequeña cantidad que es absorbida por el substrato.
Abono líquido. Usar este tipo de abono por ferti-riego en el caso de N-P-K, en caso de abono con micro-nutrientes aplicar tanto en ferti-riego como por vía foliar. La aplicación en agua de riego es recomendable realizarla tras haber realizado un riego previo del substrato.
 
Abono extra en caso de desfoliar ese año. Abonar a los quince días de comenzar a brotar en árboles no transplantados, un mes en los transplantados.
 
En otoño cuando las temperaturas se suavizan eliminar el nitrógeno del abono. Con ello mejoramos la acumulación de reservas, mejoramos el color de la otoñada y evitamos el exceso engrosamiento en ramas.
 
ALAMBRADO
 
El alambrado del arce se puede realizar durante todo el año, la época más cómo es sin duda el invierno o tras una desfoliación, podremos ver la silueta del árbol y corregir defectos.
 
Al ser de ramas quebradizas debemos alambrar ramas de poco calibre, recomiendo usar alambre de aluminio al ser más manejable que el de cobre, partiremos menos ramas.
 
El mejor alambrado de los caducos se realiza con tijeras, guardamos el alambre para pequeñas correcciones.
 
PLAGAS Y TRATAMIENTOS
 
Los arces se han de tratar como cualquier otro caducifolio. En invierno tratar con caldo sulfocálcico al diez por ciento en agua o en su caso con aceite de inverno. Primavera y otoño con temperaturas inferiores a treinta grados aplicar cobre contra la proliferación de hongos, en verano aplicar fungicidas específicos. Aplicar insecticidas a base de piretrinas (Confidor) en riego durante toda la época activa. Acaricidas desde Mayo hasta Octubre. 
 
 
RESUMEN:
 
El arce es un bonsái con muchos alicientes en las cuatro estaciones, ya este sin hojas como con ellas con sus diferentes tonalidades.
Los puntos importantes para tener éxito con su cultivo son
-Regar cuando la superficie de la tierra comience a secarse.
-Abonar con moderación.
-No pulverizar las hojas jóvenes.
-Situarlo al resguardo del sol en pleno verano y en otoño y primavera que le de el sol.
-Tratamientos preventivos en invierno poli sulfuro de cal, cobre en otoño y en primavera y verano tratamientos preventivos (confidor).
-La calidad del agua, imprescindible tener osmosis inversa. este apartado te da un 50% de éxito en el cultivo.
 
 
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