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Las Micorrizas

(por Pedro Sánchez)
 
 
Un pequeño milagro de la naturaleza

(Traducción al español del articulo publicado por Colin Lewis en su página Web)

Recientemente hemos leído y oído mucho acerca de las micorrizas en asociación con los pinos y de cómo esa sustancia blanquecina podía beneficiar al árbol. Pero esa es solo un parte de la historia y hay mucho más en este milagro de la naturaleza.

¿Que son las Micorrizas?

Antes de ir más allá deberíamos examinar que entendemos exactamente por Micorrizas.

El término Micorriza es similar al termino “matrimonio”. Describe una asociación o relación. Si las dos partes de la relación son compatibles y las condiciones son favorables, ambas se beneficiarán, de otra manera la relación no beneficia a ninguna de las dos y termina. Una parte de esta relación es tú árbol, la otra es un beneficioso hongo microscópico. El hongo forma una estructura similar a una vaina en las puntas de las raíces a través de la cual pasan varios nutrientes que ha obtenido del suelo a cambio del alimento que el árbol le suministra a través de la fotosíntesis (el hongo no puede producir alimento a través de la fotosíntesis por él mismo).

En realidad casi todas las plantas vasculares (con lo cual excluimos musgos, otros hongos, etc.) se benefician en la naturaleza de una asociación con micorrizas de una u otra forma. Aunque las micorrizas no son esenciales para el desarrollo de una planta, su asociación es tremendamente beneficiosa en circunstancias que no son ideales. Por ejemplo, un árbol plantado en un terreno fértil, húmedo pero bien drenado, con una gran cantidad de nutrientes fácilmente accesibles puede estar en su máxima tasa de crecimiento y con plena salud, en ese caso tiene poca necesidad de una asociación con micorrizas. Por otro lado las micorrizas no sobrevivirían en estas condiciones. Por otro lado plantas que se desarrollan en condiciones marginales no sobrevivirían sin micorriza y es en estas condiciones donde las micorrizas ayudarán a su huésped.

Esto plantea la pregunta ¿Es el suelo para Bonsái ideal o no tan ideal? La respuesta es "no tan ideal", la maceta de Bonsái da unas “condiciones marginales” para cualquier árbol y solo el cuidado y conocimientos de su cuidador permite que el árbol mejore. En el tiesto las raíces están sujetas a cambios de temperatura extremos –mucho frío en invierno y caliente como un tejado de chapa en verano -. Están sujetas también a un encharcamiento y secado diario durante su periodo de crecimiento. El suelo es inerte (Akadama, lutita, arena, etc.) y cualquier nutriente es rápidamente lavado con el riego diario. Esas son las condiciones en las que la micorriza puede ser más beneficiosa para las plantas.

¿Son las micorrizas especificas para cada especie? No como norma. Hay unos tipos de micorriza que solo se asociarán con una especie huésped, pero la inmensa mayoría tienen una amplia gama de huéspedes potenciales. Por el otro lado prácticamente todas las plantas –y ciertamente todos los arboles- están encantados de formar asociación con diferentes hongos, la eventual elección viene condicionada más por que hongo es adecuado para unas condiciones de suelo determinadas, que por especie de planta.

Una mirada más profunda: Tipos de Micorrizas

hay dos tipos mayoritarios de Micorrizas basándonos en la anatomía de su asociación con la raíz huésped:

Ectomicorriza: crece habitualmente en los espacios intercelulares de la parte externa de la corteza de la raíz y forma un grueso manto de tejido alrededor de la punta de la raíz. Algunas hifas (filamentos finos) se extienden desde las raíces hasta el suelo circulante para conseguir agua y nutrientes. La red de filamentos intercelulares, la red de Harting, forma los lugares de intercambio donde el huésped intercambia nutrientes que aporta el hongo por carbohidratos. Las Ectomicorrizas se dan básicamente en los miembros de los Pinaceas, Betulas y Fagus.

Endomicorriza: Crece principalmente dentro de las células corticales (espacios intracelulares) . No forman un manto externo así que no son detectables a simple vista, pero también extienden sus hifas en el suelo cercano. Algunas Endomicorrizas forman vesículas y arborescencias entre las células de las raíces corticales. Este es el tipo de micorrizas que encontramos en un 90% de los tipos de plantas más corrientes del mundo. Se llaman de forma resumida VAM.

Hay un tercer grupo llamado Ectendomicorriza que combina características de los dos grupos.

¿Cómo llegan ahí las micorrizas?
Primero, el hongo potencialmente valido debe producir un micelio viable en la cercanía de las raíces del huésped potencial. Normalmente esto significa la germinación de esporas o de hifas. El micelio debe encontrar el camino hacia las raíces del huésped lo que no es enteramente por casualidad. El área alrededor de las raíces de las plantas, la rizoesfera, contiene millones de microorganismos llamado microflora que están ahí por la presencia de las raíces –actualmente para ayudar a que dicha microflora crezca hay productos industriales como es el Soil MicroMagic de Bonsái Mart, que aporta millones de microorganismos-. Al detectar esta microflora el micelio puede orientarse para llegar a las raíces. Una vez alcanzadas puede penetrar en ellas.

Reproducción Los VAM se reproducen por Clamidoesporas que tienen una vida larga, unas paredes gruesas para protegerse y producidos por el hongo cerca de la superficie de la raíz huésped del hongo son capaces de soportar los rigores de la vida bajo tierra hasta que las raíces de un huésped potencial crecen cerca.

Las Ectomicorrizas se pueden reproducir por esporas o vegetativamente por racimos de hifas o de hifas residuales. En todos los casos, la germinación es estimulada por la proximidad de las raíces de un huésped potencial a través de la microflora en la rizoesfera.

Beneficios de las Micorrizas
 
 
La investigación continua ha demostrado los beneficios para las plantas de su asociación con micorrizas y probablemente se descubrirán más en el futuro. Actualmente podemos dividir esos beneficios en 6 categorías.

Absorción de agua y nutrientes:
La Micorriza incrementa notablemente la eficiencia de las raíces en la absorción de agua y nutrientes como consecuencia de del incremento del área de absorción. La superficie combinada de millones de hifas es muy superior a la de una planta no micorrizada. Además las hifas extendidas son capaces de alcanzar a más distancia fuentes de alimentos donde las raíces no llegan.. Usando nutrientes marcados radioactivamente, los científicos han mostrado que las ectomicorrizas son especialmente hábiles absorbiendo fosfato y potasio así como metales alcalinos. Las VAM (endomicorrizas) han mostrado su eficiencia absorbiendo fósforo, cobre, hierro y calcio.

Alivio del estrés y disminución del riesgo de enfermedades:
El entorno y el cultivo estresan a las plantas, este estrés influencia a los vegetales en su capacidad para defenderse de enfermedades causadas tanto por bacterias como por otros factores. Las VAM reducen en un alto grado el estrés ambiental –nutricional (demasiado o demasiado poco), sequía, enfermedades de las raíces, toxicidad del suelo etc. Que predisponen a la planta a las enfermedades. El incremento de nutrientes, particularmente micronutrientes, que están encerrados en las partículas del suelo y que son inaccesibles si no es a través de las micorrizas, hacen que la planta sea menos susceptible da la entrada de patógenos, y más resistente a otros tipos de estrés ambiental como frío y calor.

Protección contra los elementos patógenos de las raíces:
La Ectomicorriza, en particular, ha demostrado ser recientemente resistente al ataque de los patógenos del suelo. Por ejemplo se sabe que determinados tipos de micorrizas protegen a sus pino huéspedes del ataque de patógenos como la Fitofora, fusarium y rizotomía. Hay una serie de mecanismos por lo que esto ocurre, muchos de los cuales suceden simultáneamente.
- Producción de antibióticos por el hongo mismo, que inhibe a los patógenos de la raíz.
- La barrera física creada por el manto de las hifas.
- Producción de inhibidos químicos por el huésped, inducidos como reacción a la invasión por parte del hongo.
- El establecimiento de poblaciones de microbios que hacen una labor de protección en la rizoesfera.

Alteración de la fisiología de la raíz:
Investigadores han demostrado que la Ectomicorriza produce una seria de hormonas y reguladores que son responsables de la alteración del metabolismo y crecimiento de las raíces. Esas sustancias mejoran la producción de raíces finas (alimenticias) el alargamiento de las células, y mejora de crecimiento en raíces cortadas.

Desintoxicación de suelos:
Esta es todavía un área de investigación que está en sus primeras fases de vida. Los científicos están investigando lo que parece ser la capacidad de la micorriza de asistir a las plantas a colonizar suelos que de otra forma serían tóxicos para ellas.

Mantenimiento de la estructura del suelo:
Las Micorrizas aceleran la descomposición de los minerales primarios y segregan un “pegamento” orgánico (polisacarisdos extracelulares) que unen pequeñas partículas del suelo en otras mayores más estables hidricamente.

Importancia de las micorrizas en el cultivo del Bonsái.
 
Si tú Bonsái está en un tiesto adecuado, con un suelo óptimo y le proporcionas el suministro de agua, nutrientes y micronutrientes que necesita, seguramente su crecimiento y su desarrollo serán razonablemente buenos. Pero no significa que el árbol esté dando su máximo potencial. Uno puede estar acostumbrado a sufrir otoñajes tempranos, un segundo crecimiento débil, mal estado de las hojas a finales de verano y más sintomatologías que son aceptadas como norma. Estamos acostumbrados a los beneficios de las micorrizas en los pinos, pero veamos como puede beneficiar a los bonsáis en general mirando a los puntos que comentamos antes.

Absorción de agua y nutrientes:
Los arboles recién transplantados o recogidos en la naturaleza no tiene acceso a todo su medio de crecimiento simplemente porqué sus raíces no llenan la maceta. Las hifas de la micorriza se extenderán desde las raíces existentes a todo el tiesto en una fracción de tiempo menor de lo que lo harán las raíces no micorrizadas lo que le permitirá usar todo el espacio y nutrientes disponibles. También regularán la tasa de absorción de nutrientes y por tanto reducirán el peligro de “raíz quemada” por exceso de los mismos. A finales de Verano cuando la demanda de agua por parte del árbol es mayor, las micorrizas ayudan debido a dicha ayuda en la regulación de absorción de nutrientes aunque la maceta este completamente llena de raíces. Muchas componentes del suelo como la parte más dura de la Akadama, son impenetrables a las raíces. Las hifas pueden penetrar en los microporos de esas partículas y obtener los nutrientes y micronutrientes que se almacenan en ellas, además se las proporcionan al árbol en una forma que este puede usar de inmediato.

Alivio del estrés:
El bonsái por definición es una planta que está siempre bajo una forma u otra de estrés (afortunadamente controlada) y este hecho se ve agravado por un cultivo donde cada vez hay un mayor uso de suelos inertes y abonos inorgánicos en su cultivo. Se añade a esto que el bonsái es más sensible a los daños y enfermedades generados por estrés que sus parientes plantados en el campo, consecuencia de la forma en que se cultiva. Síntomas como un freno del crecimiento a mediados del verano y otoñajes tempranos son sintamos de estrés o enfermedades relacionadas con el estrés Desde luego, si existiese solo una categoría de plantas que necesitasen la protección extra que ofrecen las micorrizas esta seria las de los bonsáis.

Aunque no se tiene una evidencia concreta de que las VAM incrementen la resistencia o reduzcan los efectos de las enfermedades virales, parece que reducen los efectos del ataque.

Protección contra agentes patógenos de las raíces:
Tradicionalmente, cualquier problema de vigor en el árbol se ha atribuido a un problema radicular. No todos los agentes patógenos de las raíces son fatales, pero en una maceta de Bonsái son más peligrosos que en el campo debido a la lenta tasa de crecimiento de las mismas en maceta y la menor cantidad de raíces en comparación con una planta en la naturaleza. Buena higiene en herramienta, tiestos, suelos, agua y la elección de un fertilizante orgánico de una marca conocida, deberían prevenir la existencia de esos agentes en las raíces. Pero algunos de esos agentes nacen en el medio aéreo y pueden llegar en cualquier momento al tiesto, muchos de ellos, en un buen suelo no tienen ocasión de actuar. Pero unos pocos si pueden resultar un peligro serio para la salud del árbol. La protección adicional que aporta la micorriza puede dar al cultivador de Bonsái la seguridad que si hay un problema con el árbol, probablemente NO es debido a las raíces.

Alteración de la fisiología de la raíz:
Aumenta la ramificación y el crecimiento de las mismas, alarga las células (mas eficacia de las mismas) y mejora el enraizamiento de los esquejes. ¿Se necesita decir más?

Desintoxicación de suelos:
De nuevo, un buen suelo y una buena higiene del agua deberían eliminar la posibilidad e un envenenamiento accidental del bonsái. Pero se pueden acumular por diversas causas (riego, descomposición de ciertas sustancias en el suelo) un nivel tóxico de sales que eventualmente podría llegar a dañar a la planta. Si la micorriza puede ayudar aquí, todavía no está demostrado, está claro que es mejor tenerla a que no está presente.

Mantenimiento de la estructura del suelo:
Como las partículas del suelo que se usa en Bonsái como es la akadama rompe de forma natural en partículas más finas, estás se vuelven a unir en unidades mayores por la secreción de polisacaridos de las micorrizas lo que mantienen un suelo abierto, con buen drenaje e igualmente bien aireado. Se puede ver que el suelo en el tiesto de un pino micorrizado tiene un aspecto más granular que el que se ve en un pino no micorrizado.

Inoculación de Micorrizas:
Todos guardamos trozos de micorriza vieja de nuestros pinos y la reintroducimos en la nueva tierra al transplantar ¿Funciona? Si, casi siempre. En realidad deberían haber suficientes esporas, clamidoesporas, esclerotia, partes de rizoma e hifas en las raíces que quedan como para colonizar diez veces el tiesto. Pero como se han cortado las raíces finas, donde se forma la micorriza y el suelo suelto y granular se ha perdido en gran parte dejando un árbol casi en raíz desnuda, no se puede estar seguro y reintroducir una parte de la micorriza es una buena idea. Lo mismo sucede con la endomicorriza, la cual no es visible. Reintroducir parte de raíces cortadas ayudará a una colonización de la nueva tierra. Pero hay un punto importante a recordar, habíamos descubierto que cuando los fragmentos o esporas germinan, lo hacen estimulados por la microflora de la rizoesfera, pero estos organismos no están ahora en unas raíces limpias y un suelo nuevo. Las raíces viejas en las que la micorriza está inoculada ya no están. Un punto clave en el proceso será entonces asegurarse que al introducir las raíces cortadas estas tengan el mayor contacto posible con las raíces alimenticias nuevas, para que al germinar las micorrizas vayan a las raíces. Otra forma sería el introducir una parte del antiguo suelo en tú nueva mezcla. Si la anterior tierra estaba completamente llena de raíces, prácticamente todo es suelo se podría considerara como rizoesfera.
 
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